PUNTOS ALTOS

In the post-Shoreham classic jet age, keeping the last RAF Vampire in the skies is no easy task. James Peene spoke to the Vampire Preservation Group to find out what’s involved

En la era de los aviones clásicos posteriores a Shoreham, mantener el último Vampire de la RAF en los cielos no es tarea fácil. James Peene habló con el Grupo de Preservación del Vampiro para averiguar lo que implica

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IZQUIERDA: El T.II de Mark Hooton es el único Vampire original de la RAF que sigue en el aire.
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Los asientos, uno al lado del otro, proporcionaban una buena visibilidad panorámica a ambos pilotos. Esto, y la estabilidad y docilidad inherentes al Vampire, lo convirtieron en un útil avión de entrenamiento.
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Para el armamento, el Vampire tenía cuatro cañones Hispano Mk V de 20 mm montados en el morro
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El diseño inusual del Vampire, un avión pequeño y simple, es el resultado de utilizar una sola turbina de gas central con un tubo de chorro relativamente corto.

"El esquema de pintura plateado de la posguerra es un poco una treta, ya que aunque las alas, los botalones de cola y el morro son de aluminio remachado, el Vampire es sorprendentemente de tecnología de la vieja escuela en muchos aspectos"

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