Se inicia la investigación sobre la salud de los astronautas


Una investigación recientemente anunciada y respaldada por la Agencia Espacial Británica pretende resolver problemas como la pérdida de masa muscular y el estrés por aislamiento al que se enfrentan los astronautas durante las misiones largas.

La investigación, que utiliza el entorno de baja gravedad (microgravedad) de la Estación Espacial Internacional y otras instalaciones que ofrecen condiciones similares a las del espacio, también podría beneficiar a las personas que sufren afecciones como la degeneración muscular o el dolor de espalda, según la agencia.

Es bien sabido que los efectos de los viajes espaciales pasan factura a los cuerpos de los astronautas, ya que en microgravedad sus huesos, que soportan el peso, pierden una media del 1-1,5% de densidad mineral al mes. Para contrarrestarlo, actualmente tienen que hacer ejercicio durante dos horas y media cada día, tomar suplementos nutritivos y consumir dietas altas en proteínas para mantener la masa muscular mientras están en el espacio. Sin estas intervenciones, los astronautas podrían experimentar una pérdida de masa muscular de hasta un 20% en los vuelos espaciales de entre cinco y once días de duración.

Los cinco nuevos proyectos, que recibirán una parte de 440.000 libras esterlinas de la financiación de la Agencia Espacial Británica, apoyarán misiones espaciales mucho más largas, necesarias para explorar la Luna y otros lugares. Entre ellos se encuentra una iniciativa de la Universidad Metropolitana de Manchester para estudiar los efectos prolongados del aislamiento en la salud física y psicológica, y un proyecto de investigación de la Universidad de Northumbria para investigar la relación entre la microgravedad y la salud de la columna vertebral.